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The Hunger Games: Mockingjay - Part 2 de Francis Lawrence (2015)

A ver, repaso. La primera entrega de esta saga olía a porquería desde el principio y la evité en cines. Allá a las cansadas, varios meses después, vi que estaba para descargar y fue un "mmmnhe" y la vi. Confirmé que era una porquería vomitiva, realmente inmirable. Tiempo después, me tocó ver la segunda entrega por laburo y fue "opa, mirá vos" porque la segunda entrega apostaba más a la CF distópica, mandaba al banco de suplentes el triángulo amoroso adolescente y era -casi todo, volvía a romper los huevos con los juegos del título de manera bastante anticlimática- mirable incluso. La tercera entrega -también vista por laburo- confirmaba lo mejor de la segunda y prácticamente desaparecía todo lo malo. Sin pasar de ser un "aceptable" era un buen ejemplo de cine de acción y CF juvenil (y como siempre, en todo, Jennifer Lawrence cumple y dignifica). Pues entonces veo ahora que anda en la vuelta una buena versión del cierre de la saga y me apronto a ver como termina. Y no entiendo nada. Cómo si se trata del mismo director, mismo equipo de guionistas, si fue filmada al mismo tiempo que la 3, puede salir semejante basura. ¿Qué pasó en el camino? Retomamos el más rancio histeriqueo adolescente, la más completa falta de una historia cabal, todo, absolutamente todo es un absurdo puro y duro. La "historia" retoma allí donde había quedado, pero en vez de seguir explotando aquel aspecto tan interesante de que en definitiva los rebeldes y el Capitolio son más o menos lo mismo (que se retoma si, pero de manera burda y barata) metemos a Katnis, Peeta, el hermano menos lindo de Thor y varias anómimas caras para ser carne de cañón en una misión que narrativamente no se justifica nunca, sólo para ver como el director Lawrence refrita ese CGI del malo que ya había usado en "Soy Leyenda" con trampas, monstruos, tiroteos, pero sin lograr nunca jamás entretener. Ni da para seguir hablando de esto. Y el final, pardiez, mataría a un diabético de un sólo golpe. 1. Por Fito.

Puntajes:

Federico:

Fito: 1

Gastón:

Leo:

Rodrigo:

The Hunger Games: Mockingjay- Part 1 de Francis Lawrence (2014)

Realizar una película que es parte de una saga tiene reglas diferentes a las de cualquier estreno en singular. O se realizan, ya sea en boca de los personajes mediante diálogos o con una voz introductoria en off, resúmenes de lo ocurrido, buscando que cualquier posible espectador desprevenido pueda ponerse al día; o directamente se predica para los conversos, y se asume que aquel que está viendo esta tercera entrega de los Juegos del Hambre o es un seguidor de la saga filmíca o lo es de la saga literaria y, por tanto, no necesita que le refresquemos nada. Así, vamos directo a la acción, retomando aproximadamente una semana después de terminado el argumento que daba cuerto a "Los Juegos del Hambre: En llamas".
Habiendo visto quien escribe las dos primeras entregas de la saga (odiando la primera, sorprendiéndome favorablemente con la segunda) y, creo, que gozando de una memoria bastante standard, es dificil en un principio ponerse a tono con lo que se cuenta. Se alude a personajes que no están presentes, aparecen personajes que no se explica muy bien como llegaron allí y al mismo tiempo se presentan no menos de diez personajes nuevos. No es que la trama de la película sea exigente- tampoco es que sea simplona- pero sí es claro que apela al fan, al conocedor y exige de cualquiera que no cumpla esas condiciones una atención especial.
Hagamos nosotros entonces el resumen correspondiente: luego de los hechos acontecidos en la segunda parte y con Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) destruyendo los juegos que dan nombre a la saga, parte de los protagonistas se unen a un movimiento rebelde que combate al malvado Capitolio desde el supuestamente arrasado Distrito 13, aquel que alguna vez se levantó contra el poder y hasta ahora habíamos creído que había pagado funestas consecuencias. Katnis es la elegida para ser la cara visible de esta rebelión, ya que sus acciones la han vuelto un símbolo para los demás distritos, pero ella está bastante más preocupada por el destino de Peeta Mellark (Josh Hutcherson), su compañero que fuera dejado atrás y en manos del Capitolio.
Una vez más, Los Juegos del Hambre sorprende. Es probable que esto se deba a su origen basicón y casi berreta, el de aquella ya lejana primera película, que se perdía en devaneos románticos para adolescentes y extensas escenas románticas. Pero ya desde la segunda entrega las cosas han cambiado- no sólo por el cambio de director, de Gary Ross a Francis Lawrence, quien aquí repite su rol- sino porque el asunto va en serio. Estamos ante una guerra declarada y no es menos que cualquier otra guerra que hayamos visto antes en filmes de ciencia ficción distópica. Pero sorprende también por el lugar que la historia le asigna a la protagonista, y al mismo tiempo por lo cínica (y verosímil) que es su visión sobre el conflicto.
Empecemos por lo mejor: no hay buenos. Si bien las acciones tremendas del Capitolio (acá atacan un hospital lleno de heridos, por ejemplo) los ponen en el lado de los "malos", los "buenos", el militarizado Distrito 13, no parecen ser muchos mejores. En la propia Katniss se refleja esta dicotomía, esta verdad de perogrullo pero no por eso menos verdad de que en las guerras no gana nadie. La escalada del enfrentamiento entre ambas facciones no pronostica nada bueno y no hay un final feliz en el horizonte. Esta condición venal de la gran mayoría de los personajes, se traslada directamente ante el uso que hacen de Katniss en el conflicto, usada como herramienta de propaganda. Ver como la preparan, de la misma forma que el Capitolio la preparaba para los Juegos, ropa, ensayos, maquillaje, tira por tierra cualquier ideal sincero revolucionario. Es como si nos enteráramos que la boina que usaba el Che Guevara hubiera llegado a su cabeza luego de un casting, venciendo a un tricornio y a una visera.
Respaldado por un buen argumento, el director Lawrence hace muy bien las cosas. Las escenas de acción no son demasiadas, pero están bien resueltas y logra no pocos picos de tensión (el final de esta entrega, sin ir más lejos). Por su lado, el elenco está a la altura. Jennifer Lawrence pone mucho de sí, evidentemente no está cumpliendo con una película "comercial" hasta que llegue su próxima película "seria", sino que transmite una entrega total. La secunda un gran elenco, dónde destacan Julianne Moore, Phillip Seymour Hoffman (en su último papel, falleció durante el rodaje) y, cuando no, Donald Sutherland como el encantadoramente siniestro Presidente Snow.
Van tres de cuatro y la saga alcanza su mayor pico cinematográfico. Quien lo hubiera dicho, tengo muchas ganas de ver el final. Un 3, que es creo yo el techo de esta saga. Por Fito.

Puntajes:

Federico:

Fito: 3

Gastón:

Leo:

Martín:

Rodrigo: 2

The Hunger Games: Catching Fire de Francis Lawrence (2013)

Conseguir una franquicia de éxito es uno de los principales objetivos para cualquier productora de Hollywood al día de hoy. Con ejemplos tan paradigmáticos ya como son las sagas de Harry Potter o Crepúsculo, en los últimos años no ha quedado serie de libros dedicada a niños-adolescentes-jóvenes que no fuera objeto de estudio de una adaptación. Y es un tema delicado, porque por cada ejemplo exitoso como los anteriormente mencionados, existe un Percy Jackson (quien a pesar del flojo resultado en taquilla consiguió una segunda parte, actualmente en cartel), una Brújula Dorada, un La Huésped. Es muy difícil poder estimar cuáles son los elementos específicos y fundamentales para que la saga en cuestión logre ser un éxito. El alto nivel literario de la fuente original y las estupendas adaptaciones lo justificaban en Harry Potter, pero nada de esto existía en la saga Crepúsculo y sin embargo, el éxito fue similar.

La saga "Los Juegos del Hambre" de la escritora Suzanne Collins se compone por tres volúmenes. El primer libro, que le da nombre a la serie, "En Llamas" y "Sinsajo" (que será dividido en dos películas). La primera adaptación data del 2012 y fue dirigida por Gary Ross. "Los Juegos del Hambre" imagina una distopía donde un país (Panem) está dividido en 12 distritos que viven bajo la sombra de un malvado Capitolio, quien los controla mediante los juegos del título: una competencia a muerte entre 24 representantes de todas las regiones. Dado el carácter adolescente o casi de los participantes y el ambiente cerrado donde se realizaba la competencia, no tardaron en hacerse oír las voces que tildaban a "Los Juegos del Hambre" de plagio de "Batlle Royale" libro-manga-serie de películas japonesas en las que pasa más o menos lo mismo y datan de unos 10 años antes de la creación de Collins. Si bien los fans de la saga que aquí nos ocupa defendieron su amada obra- indicando en todo caso que la adaptación cinematográfica de Ross dejaba afuera muchísimas cosas que significaban verdaderas diferencias con "Batlle Royale"- el parecido era innegable, amén de ser "Los Juegos del Hambre" una película flojísima, carente por completo de emoción, plagada de lugares comunes, obviedades, actuaciones muy flojas de todo el elenco y una estética estridente. A las claras, su secuela prometía muy poco.

Pero por suerte, a veces Hollywood te da sorpresas. "En Llamas" plantea desde el principio su conflicto desde una óptica completamente distinta. La distopía es el argumento en este caso y el malvado Capitolio que explota a los distritos, el meollo de todo el asunto. Esta segunda entrega encuentra a Katniss Evergreen (Jennifer Lawrence) y Peeta Mellark (Josh Hutcherson), ganadores de la edición anterior de los juegos, en su gira de victoria (que no es más ni menos que presentarse en los distritos dónde sus representantes murieron). Evidentemente, es una situación triste e incómoda, pero además se torna peligrosa ya que el acto de rebeldía de la pareja (negarse a matar el uno al otro) ha despertado una chispa de rebeldía que crece poquito a poco con aires de revolución. Toda la primera hora de "En Llamas" es, por lejos, lo mejor del filme. La tensión presente, la violencia creciente, los conflictos que van estallando, sorprenden por su intensidad y su emotividad. Es curioso- y habla muy bien de este filme en particular- que uno se siente interesado por los conflictos de unos personajes que habían resultado completamente indiferentes en su primera entrega.

Esto se debe a tres factores. El primero de ellos, la dirección de Francis Lawrence. Lejos, muy lejos, de ser un autor, Lawrence es cualquier cosa menos garantía de calidad. Sí sus ejemplos más ilustres son cosas como "Constantine" (2005) o "Soy Leyenda" (2007) mal podía uno entusiasmarse al saber que era él el encargado de dirigir esta segunda parte. Y sin embargo, Lawrence imprime brío y determinación a todo aquello que está comandando. Se las ingenia que no falta nunca acción- probablemente la película sufra un bajón cuando nuevamente se vean sus protagonistas involucrados en los juegos en cuestión, pero incluso allí Lawrence logra lo que Ross nunca logró: que los juegos sean entretenidos- y logra que los 160 minutos que dura "En Llamas" no se sientan pesados nunca. El segundo factor es el elenco. Con la notable excepción de Lenny Kravitz- que da lo mismo tener allí una pared de espuma plast- todos, absolutamente todos, están convencidos y entregados en sus roles, incluso aquellos que en la primera parte no lo estaban. Lawrence (la actriz, en este caso), Hutcherson, Woody Harrelson, el siniestro villano que hace de taquito Donald Sutherland y las nuevas inclusiones de Sam Claflin y Jena Malone, todos se meten bajo la piel de sus personajes. Y el tercer factor es el mismo argumento. Ya sea la adaptación en cuestión o que el segundo libro de Collins es mejor, la historia es mucho más interesante, variada, animada incluso si no está contando nada nuevo o rupturista. Es una buena historia de ciencia ficción y acción.

Por supuesto, hay metraje y metraje dedicado pura y exclusivamente a los romances adolescentes (que despertaron no pocos suspiros, literales, en la platea que llenó la sala en su función de estreno) y lugares comunes de cualquier película hollywoodense actual- como que sus secundarios mueren instantes después de haber cumplido su función- pero con estas bazas y todo, "En Llamas" cumple el que sin dudas es su principal objetivo. Entretener y dejar un interés presente para las entregas venideras. 3.

Puntajes:

Federico: 3

Fito: 3

Gastón: 2

Martín:

Rodrigo: 1

Promedio Tripartito: 2.25

I Am Legend de Francis Lawrence (2007)


Al final la vi, le tenía miedo por el lado de Will Smith y ganas por lo que sabía del argumento (el tipo sólo en NY, no sabía nada más). Al final me equivoqué, no pasa nada con Will, ni fu ni fa, y el argumento es una bosta. Por qué? Porque hace agua por todos lados, yo sé que una película de ficción no tiene que estar atada a la realidad 100% pero se debe sustentar en alguna posibilidad cierta de que lo que se muestra suceda. Y la verdad, lo del virus y la epidemia todo bien, compro, pero todo lo demás, o sea todo lo que viene después de los primeros 2 minutos de película son cosas que no suceden en este universo. En fin por poner un ejemplo, no creo que un antílope en su ruta de escape de un depredador incluya la entrada a un edificio oscuro, o sea una posible ruta sin salida, y mucho menos subir escaleras, ta bolazo remachado. Y como eso hay miles. No me alcanza la reseña pero se me ocurren varias. La pelea de Will con uno de los perros es una de las cosas más absurdas que he visto en el cine últimamente y para colmo totalmente falto de suspenso, que imagino que harbá sido la intención. Esta peli la agarra Stiller y la transforma en una buena comedia. Un 1 remachado. Por Gastón.

Puntajes:


Christian:


Fito: 2


Gastón: 1

Martín: 3


Rodrigo: 1


Promedio Tripartito: 1.50

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