jueves, 15 de septiembre de 2011

The Dirty Dozen de Robert Aldrich (1967)


1944, recta final de la Segunda Guerra Mundial. En Londres se gesta un plan: invadir una residencia de altos oficiales nazis en Francia y, para ello, se encomienda al iracundo oficial Lee Marvin (soberbio como siempre) y a la sucia docena del título, compuesta por condenados a cadena perpetua y a la horca en las prisiones militares, la misión. Entre los doce al patíbulo, anda gente como Charles Bronson, Telly Zavalas y John Cassavetes, entre otros. Con un impresionante ritmo, la película sigue el entrenamiento de los comandos, los ejercicios de simulación y, finalmente, la misión. Brillante en la narrativa (hay diálogos memorables), en el ritmo, la fotografía, el montaje, todo. Sólido 5. Por Martín.

Puntajes:

Federico:

Fito: 5

Gastón:

Martín: 5

Rodrigo: 5

Promedio Tripartito: 5.00

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