viernes, 15 de agosto de 2014

Mr. Kaplan de Álvaro Brechner (2014)

Jacobo Kaplan tiene 76 años. Judío nacido en Polonia, evidentemente jubilado, casado con dos hijos y una nieta. Se encuentra en ese momento de la vida dónde todo hombre comienza a mirar hacia atrás, a su pasado, a pensar y poner en la balanza que ha hecho, cuanto ha realizado, qué deja en el mundo a la hora de partir. Kaplan, que es presentado un poco como el hazmerreír de su comunidad- le toman el pelo por no saber nadar, se pierde su invitación a una boda- no pasa además por un buen momento. La vejez lo golpea con dureza, casi no puede ver de un ojo (lo que lo lleva a perder la libreta de conducir) y su familia y entorno todo comienza a ver en él principios de demencia senil. No es un buen momento para Kaplan, no, sobre todo si como hace él, uno se compara con lo logrado a la misma edad por Goethe, Churchill o el patriarca Abraham. Pero es entonces que Kaplan ve, una noche de insomnio tarde en el TV, un informe sobre la captura de un nazi en Brasil y lo ata con un comentario que su nieta hizo al pasar sobre un alemán en una playa de la Costa de Oro. Porque el año es 1997 y ese hombre de ochenta y poco que camina todos los días en la orilla puede haber huído de la Alemania Nazi con culpas sobre la espalda. Porque ese hombre puede significar para Kaplan el haber hecho algo en la vida.

"Mr. Kaplan" continúa lo realizado por Álvaro Brechner en "Mal día para pescar", tanto en coordenadas de género como en su intención de combinar drama con humor. Tanto esta como la anterior película del director uruguayo son bastante llamativas dentro de la producción nacional, ya que se alejan marcadamente del costumbrismo intimista de las producciones de Control Z y a todos cuanto ha influenciado, pero al mismo tiempo generan su propio marco de costumbrismo, dónde sin embargo la aventura, el policial e inclusive el homenaje al western dicen presente sin abandonar el marco reconocible, creíble y realista. En "Mr. Kaplan", Brechner propone varias líneas narrativas que corren dentro de la principal- la captura del presunto nazi- como son la búsqueda de la propia identidad, el mostrarse útil y vigente a la tercera edad e incluso el desarrollar una amistad entre distintos, ya que Kaplan recluta para su cacería los servicios primero- y la colaboración incondicional después- de Wilson, un ex policía cuarentón, bebedor y bastante desprolijo, quien trae su propia carga de problemas. Si me apuran, Brechner incluso desarrolla entre ambos una buddy movie.

Impecable en rubros técnicos tales como fotografía, música, sonido y producción, quizá el mayor logro de "Mr. Kaplan" sea la construcción de un guión perfectamente redondo (que al igual que en "Mal día para pescar" es de autoría del mismo Brechner, por lo que podemos hablar no sólo de un gran director sino también de un gran guionista) dónde cada arista presentada es desarrollada y se lleva el final de todas las historias a buen puerto. Por supuesto que hay historias cuyo final no va a estar atado y presentado con moño, pero de eso se trata la vida también. Y el elenco que lleva adelante a los personajes de esta historia está mayoritariamente a la altura. El chileno Héctor Noguera construye su Kaplan con pequeños tics y modismos y hay que tenerle algo de paciencia. Algo acartonado en un principio, su personaje se va desarrollando a lo largo de toda la película y recién en la recta final lo logra hacer suyo. Distinto por completo es el caso de Néstor Guzzini como Wilson, comprador y convincente desde la primera escena. El Wilson de Guzzini es sencillamente conmovedor, divertido, querible por cada gesto, cada mirada. Guzzini- quien ya había deslumbrado con su protagónico en "Tanta agua"- se confirma junto a César Troncoso como uno de los mejores actores del cine nacional. El resto del elenco acompaña muy bien, en especial la familia de Kaplan (compuesta por Nidia Telles, Gustavo Saffores, Hugo Piccini y Nuria Fló).

Quizá no tan redonda como "Mal día para pescar" (que era redondísima, así que la comparación es odiosa) "Mr. Kaplan" se propone como muchas cosas y las consigue todas. Principalmente y sobre todo, se propone ser unas buenas dos horas de cine. Y se disfrutan a pleno. 4. Por Fito.

Puntajes:

Federico:

Fito: 4

Gastón:

Leo:

Martín:

Rodrigo: 4

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