
Es curioso lo esteriotipado de ciertas comedias. Una suerte de cine "racial" (y por momentos, racista) protagonizado por negros (que son el sumun de lo que parece ser negro en EEUU: bailan todo el tiempo, hablan rápido, etc.) y blancos (que encarnan a su manera otro esteriotipo racista: son cagadores, taimados, nunca hay un blanco bueno en estos films) normalmente enfrentados. Aquí tenemos otra muestra de lo mismo (como puede ser la serie "Barbershop" o "Next Friday") donde Cedric The Entertainer y Mike Epps son dos buenos para nada que tratan una y otra vez de alcanzar un supuesto éxito que se les es negado gracias a su propia torpeza. La máxima expresión del esteriotipo racista que deciamos antes es la pobre Regina Hall, en un papel de hiper negra (dice cosas como "Giiiiiirrrrlll" todo el tiempo) y por el lado de los blancos Eric Stolz (que anda perdido hace un buen) que hace de un soberano hijo de puta, trepador y corrupto. Una vez que uno digiere el formato en el que está presentado esto, encuentra buenas cosas: la química entre Cedric y Epps es muy funcional y arranca no pocas carcajadas, Gabrielle Union se desmarca del resto del elenco y ofrece el único personaje que no es un cliché y John Leguizamo brinda un buen secundario. Aunque nunca dudamos sobre el final del filme, hay que reconocerle un guión aceptable, con lo cual alcanza (apenas) el 3. Por Fito.
Puntajes:
Federico:
Fito: 3
Gastón:
Martín:
Rodrigo:
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