jueves, 14 de abril de 2016

Beyond The Reach de Jean-Baptiste Léonetti (2014)

Michael Douglas es un magnate empresarial del tipo que hace que todos los liberales como yo, odiemos a los conservadores. Vejete blanco, ricachón, que disfruta de matar animales exóticos (porque Dios nos libre que a este estereotipo de persona le resulte que su hobbie es dar de comer a veteranos de guerra o construir casas para familias necesitadas, no, todos estos malparidos tienen estos hobbies bien violentos y repudiables parece, como el rey Juan Carlos de España y su caza de elefantes y varios otros animales en peligro de extinción), por lo que viaja al Desierto Mojave a matar una cabra de cuernos grandes. Contrata al mejor guía de la zona, y ya tenemos el primer problema tempranito nomás: casting señores, el mejor guía del Desierto Mojave no puede verse como se ve Jeremy Irvine. Irvine está perfecto para modelo de ropa interior de Calvin Klein, pero no como experto en el desierto, por edad, por experiencia, por belleza, por físico, no hay como. La historia no empieza mal, en lo que están esperando encontrar esa cabra, algo se mueve en la montaña y Douglas, quien posee un tremendo rifle de alta precisión, dispara a lo pistolero del oeste, tan rápido como uno se imagine y atina. El problema y consecuente desarrollo de la historia se presenta cuando a lo que le atinó no es el animal en cuestión sino un viejo ermitaño de la zona quien yace ahora muerto en el suelo. De ahí en adelante, la sucesión de situaciones transforman a Douglas en el Coyote, y a Irvine en el Correcaminos, con planes e ideas a cual de todas más peregrinas y por si fuera poco resolviendo con un grado de estupidez difícil de digerir. Lo que podría haber sido un buen thriller bordeando el survival, degenera velozmente en un catastrófico 1. Por Rodrigo.

Puntajes:

Federico:

Fito:

Gastón:

Leo:

Rodrigo: 1

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