martes, 19 de abril de 2016

Fathers And Daughters de Gabriele Muccino (2015)

Un melodrama que lo tiene todo. Corrijamos: un melodrama que lo intenta todo y fracasa con nota en cada pretensión. La película tiene una estructura sumamente clásica: enlaza dos líneas temporales, el pasado en el que, marcado por el accidente que se cobró la vida de su esposa, el escritor Jack Davies (Russell Crowe) intenta hacer frente a todos sus problemas (depresión, alcoholismo, epilepsia, precariedad económica) a la vez que lleva adelante la crianza de su hija Katie (Kylie Rogers); y el presente, veinticinco años después, en el que una ya adulta Katie (Amanda Seyfried) es una joven psicóloga que trabaja con niños traumatizados mientras elude rabiosamente sus propios traumas infantiles. En este mamotreto también están implicados Diane Kruger, Jane Fonda y Bruce Greenwood, sin contar a un descafeinado Aaron Paul. Implicarse emocionalmente con lo que le pasa a los personajes es una tarea que quizá solo puedan llevar a cabo personas con un corazón afelpado y suave. El guión es burdo y manipulador, plagado de líneas tan horrorosas y estereotípicas como "Los hombres pueden sobrevivir sin amor, pero nosotras, las mujeres, no". Por si fuera poco, no se ocupa de desarrollar verdaderamente ninguno de los asuntos que plantea, el ejemplo más claro es el trabajo que Katie desarrolla con Lucia (Quvenzhané Wallis) una niña que no habla y rehuye todo contacto. Si en algún momento iba a proporcionársenos la clave para entender la evolución en la relación entre ambas, seguramente esa clave fue erróneamente mutilada y yace ahora en el cuarto de edición; en su lugar vemos momentos insignificantes y arbitrarios. Quizá así pueda resumirse toda la película: insignificante y arbitraria. 1. Por Leo.

Puntajes:

Federico:

Fito:

Gastón:

Leo: 1

Rodrigo:

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