jueves, 14 de abril de 2016

The Boy de William Brent Bell (2016)

Tenemos una premisa bien, pero bien difícil que se veía complicada desde el trailer. Una joven norteamericana está en la Gran Bretaña no queda muy claro si de paseo o haciendo qué, pero el punto es que se presenta para un trabajo de niñera en una alejada casa en la campiña. Los padres del niño en cuestión se ven bastante mayores y la parte realmente compleja es que el niño, es en realidad un muñeco, como si fuera un muñeco de ventrílocuo me refiero; y eso es lo que hace la premisa difícil. Yo esperaba que me justificaran en la historia por qué un adulto racional que llega a presentarse para un trabajo de niñera, cuando se encuentra con que el niño es un muñeco, literalmente, no diría: "muchas gracias por todo, tengan ustedes buen día". Sin drama, sin que ello signifique una deducción de que algo demoníaco, siniestro o malvado hay detrás, pero por simple y llano sentido común. Es como si a mí me contrataran como jardinero en un departamento de Manhattan sin jardín o plantas para cuidar, no veo el sentido de por qué aceptaría el trabajo. Construyendo sobre la idea, una vez que la reacción inicial de la situación no hace que nuestra protagonista regrese por el mismo camino que vino, cuando la dueña de casa empieza a explicar a qué hora hay que despertarlo, vestirlo, alimentarlo -si, alimentar al muñeco- leerle, y atenderlo como si de un niño normal se tratase, creo que no queda forma de justificar la presencia de nuestra protagónica en la casa. Cuando además sumamos el componente sobrenatural (o cuando menos la sucesión de cosas extrañas) que asumo que todos imaginan que se viene (no es un spoiler si vio el trailer o leyó de qué se trata), no hay forma de que nadie en su sano juicio no salga corriendo por la puerta principal y nunca mirar atrás. La cereza del pastel es que tampoco resuelve bien. 1 punto. Por Rodrigo.

Puntajes:

Federico:

Fito:

Gastón:

Leo:

Rodrigo: 1

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